
El manejo de la diabetes es diferente en cada persona y es posible que cambie en el curso de la enfermedad. El automonitoreo de la glucosa en sangre ayuda a que los cambios en el tratamiento se hagan con fundamento y no “a ciegas”. El automonitoreo a largo plazo ayuda a controlar mejor la diabetes y a prevenir o retardar la aparición o la progresión de las complicaciones. El automonitoreo y el autocontrol son considerados en la actualidad piezas clave para un correcto manejo de la Diabetes.

Controlar su nivel de azúcar en sangre es muy importante para mantener un controlada la diabetes. Analizar su nivel de azúcar en sangre con regularidad le ayuda a comprobar la eficacia de su tratamiento.
Para analizar usted mismo su nivel de azúcar en sangre, necesita un medidor de glucosa en sangre, una tira reactiva y un puncionador. A continuación, siga los siguientes pasos:1
Siga las instrucciones incluidas en su puncionador para obtener una gota de sangre (normalmente deben agitarse las manos por debajo de la cintura o apretarse suavemente el dedo para ayudar a la circulación de la sangre). Aunque lo más común es efectuar las pruebas en los dedos, es posible realizar análisis en lugares alternativos (ALA). Otros métodos de análisis y control evalúan su nivel de azúcar en sangre a largo plazo. Un análisis de HbA1c (también conocido como hemoglobina glicosilada o A1c) le permite evaluar su control de glucosa en sangre medio de los últimos dos o tres meses.
La medida a largo plazo del control de azúcar en sangre, también conocida como A1C o hemoglobina glicada o glicosilada. La prueba de A1C mide cuántas células de hemoglobina A1C (una parte específica de los glóbulos rojos) están adheridas a la glucosa. Como esas células viven durante unos cuatro meses, esto permite hacernos una idea de cómo se ha controlado el nivel de azúcar en sangre durante los últimos meses. La Asociación Americana para la Diabetes recomienda un resultado de A1C del 7% o menor para reducir el riesgo de complicaciones de la diabetes a largo plazo.