
El manejo de la diabetes es diferente en cada persona y es posible que cambie en el curso de la enfermedad. El automonitoreo de la glucosa en sangre ayuda a que los cambios en el tratamiento se hagan con fundamento y no “a ciegas”. El automonitoreo a largo plazo ayuda a controlar mejor la diabetes y a prevenir o retardar la aparición o la progresión de las complicaciones. El automonitoreo y el autocontrol son considerados en la actualidad piezas clave para un correcto manejo de la Diabetes.

El análisis de HbA1c (también conocido como A1c o hemoglobina glicosilada) mide sus niveles medios de azúcar en sangre durante un periodo de tiempo tomando una muestra de un componente específico de sus células rojas (las moléculas de hemoglobina A1C).
Parte del azúcar en sangre se une naturalmente a estas moléculas A1C a medida que se mueven por la sangre. Cuando esto ocurre, la molécula se considera "glicosilada". Cuanto mayor sea la cantidad de azúcar de su sangre, más moléculas A1C glicosiladas tendrá.1
El análisis de A1C no es sustitutivo de un control frecuente del nivel de azúcar en sangre. Muestra el nivel medio de azúcar en sangre en el cuerpo en los últimos 3-4 meses. Unas subidas y bajadas frecuentes pueden tener como resultado un resultado de A1C que parezca saludable. Sólo mantener un control habitual muestra cómo las comidas, la actividad física, la medicación y el estrés pueden afectar a su nivel de azúcar en sangre en periodos cortos de tiempo. Un seguimiento similar proporciona más referencias a la hora de controlar su diabetes.
La mayoría de los expertos recomiendan realizar un análisis de HbA1c cada tres meses. Su médico le ayudará a programar su análisis de HbA1c y decidir cuál es el momento adecuado para que usted realice este análisis.
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