Medidores de glucemia capilar
Aunque la oferta comercial es variada, es aconsejable valorar las características de la persona que utilizará el medidor (edad, tipo de tratamiento, actividad, nivel socio-cultural...), así como sus posibles deficiencias (temblor senil, visión disminuida, perfusión sanguínea periférica reducida...) y adaptar la elección o recomendación a las peculiaridades de cada persona en concreto. El acierto en la elección del sistema de medición (medidor y tira reactiva) puede colaborar en mejorar la precisión del autoanálisis y de los resultados. En consecuencia, puede facilitar los objetivos de control deseados y contribuir en el éxito terapéutico, siempre y cuando esos resultados se utilicen para identificar situaciones de riesgo, tomar decisiones y adaptar el plan terapéutico a los niveles de glucemia obtenidos. En definitiva, siempre que el autoanálisis se practique como autocontrol y colabore en la autogestión de la enfermedad.
Finalmente, hay que destacar que es conveniente verificar la técnica del autoanálisis y el buen funcionamiento del medidor de glucemia al menos una vez al año, y siempre que los resultados no mantengan una buena correlación con los niveles de hemoglobina glicosilada (HbA1c) facilitados en los análisis de sangre realizados por su laboratorio habitual.


