Autoanálisis en la orina: Glucosurias y Cetonurias
GLUCOSURIAS
El autoanálisis de glucosa en orina (glucosuria) tiene reconocidas limitaciones. No permite distinguir entre hipoglucemia, normoglucemia o hiperglucemia moderada, ya que el nivel a partir del cual la glucosa pasa de la sangre a la orina suele oscilar alrededor de los 180 mg/dl de glucemia. Este dintel renal aumenta con la edad y en presencia de insuficiencia renal, disminuyendo en los niños y durante el embarazo. Además, los resultados pueden variar según la ingesta de líquidos y el volumen de orina, así como en relación con la ingesta de vitamina C o de L-dopa, facilitando resultados negativos cuando en realidad la glucosuria puede ser positiva. Desde un punto de vista técnico las tiras reactivas para glucosuria contienen glucosa-oxidasa-peroxidasa y permiten una valoración progresiva de la cantidad de glucosa en orina. Alguna, como el Diabur Test 5.000, permite una cuantificación bastante precisa de la glucosuria (entre 0 y 50 g/l). En las demás tiras el resultado suele expresarse en forma de cruces (de - a +++), siempre en comparación con una escala de colores que acompaña a los distintos envases y marcas comerciales.
En la práctica, la tira de glucosuria se moja en la orina. Es necesario que se trate de orina reciente y para ello se aconseja utilizar el método de la doble micción. Este método consiste en vaciar la vejiga de orina (puede contener glucosa de algunas horas antes y que no se corresponda con la glucemia del momento actual), beber un vaso de agua y determinar la glucosuria unos minutos después. De ésta manera la glucosuria sí suele guardar relación con el nivel de glucemia.
CETONURIAS
La determinación de cuerpos cetónicos (acetona) en la orina (cetonurias) no es una práctica habitual en el día a día de la mayoría de personas con diabetes. No obstante, también forma parte del autoanálisis y es importante que los pacientes, especialmente los tratados con insulina, estén adiestrados en la autodeterminación de cetonurias, conozcan el significado de la presencia de cuerpos cetónicos en la orina y sepan actuar en consecuencia. La presencia de cetosis puede implicar una modificación en la pauta habitual de insulina y cambios en el aporte de líquidos y carbohidratos. Desde un punto de vista práctico, conviene distinguir aquellas situaciones en las que la presencia de cuerpos cetónicos en la orina es consecuencia de un aporte insuficiente de carbohidratos en la dieta, de aquellas en las que la cetonuria es debida a un déficit de insulina. En el primer caso, es característico que la glucosuria sea nula, mientras que en la segunda situación la cetonuria se acompaña de hiperglucemia y glucosuria positiva.
El autoanálisis de la cetonuria es necesario en determinadas circunstancias clínicas como procesos febriles, intervenciones quirúrgicas, accidentes, presencia de síntomas de cetosis (acetona alta) en forma de nauseas, vómitos o dolor abdominal. En general se recomienda la determinación de cetonuria siempre que la glucemia sea superior a 280-300 mg/dl.
Las tiras reactivas para cetonuria utilizan como reactivo nitroprusiato sódico. Pueden detectar cantidades variables de cuerpos cetónicos en orina y los resultados se expresan generalmente en forma de cruces (de - a +++), tras compararlos con la escala de colores de referencia. También existen tiras reactivas (Ketodiabur Test 5.000) que permiten la determinación simultánea de glucosuria y cetonuria, así como la cuantificación del resultado.
Por otra parte, se ha comercializado recientemente una tira reactiva para la detección de cuerpos cetónicos (en concreto el beta-hidroxibutirato) en sangre capilar, cuya principal utilidad parece centrarse en la Diabetes tipo 1.


